Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Quien no madruga, no caza boruga.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
O faja o caja.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
Roma, acuerdos y locos doma.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Cinco: por el culo te la hinco.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
De buena semilla, buena cosecha.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.