Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Al saber lo llaman suerte.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
La falta de progreso significa retroceso.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Casa oscura, candela cuesta.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Confesión obligada, no vale nada.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Ver para creer.
Dar es corazón, pedir es dolor
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Canción de la transición.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.