Alegría, belleza cría.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Gota a gota, la mar se agota.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Pasear llevando sobre los hombros una carga
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Sayo que otro suda, poco dura.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
Quien hace una pregunta es ignorante cinco minutos; quien no la hace será siempre ignorante.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Más haces callando que gritando.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Buey viejo, surco nuevo.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
La primavera la sangre altera.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
El corazón engaña a los viejos.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Los vicios no necesitan maestro.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Vive y deja vivir.