De padres asientos, hijos taburetes.
A quién le dan pan, que llore.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
No existen desgracias razonables
Pan con pan comida de tontos.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Guárdate de falsa vieja y de risa de mal vecino.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
Hablando nos entendemos.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
A cada cerdo le llega su San Martín.
De desagradecidos está el infierno henchido.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
La venganza es un plato para tomar frío.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Lo que fuere sonará.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
La sardina y el huevo a dedo.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
La alegría todo mal espanta
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.