El que quiera ser líder debe ser puente.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Dádivas quebrantan peñas.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Un lago se forma gota a gota.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
La vida es una sorpresa continua
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Cada cual mire por su cuchar.
Gente de montaña, gente de maña.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Quien miente, pronto se arrepiente.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
El nosotros anula el yo.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
Suegra, ni de barro es buena.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
La suerte nunca da, solo presta.
Entre pitos y flautas.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
De higos a brevas, larga las lleva.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
El que nace capacho, muere serón.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
A la hija casada sálennos yernos.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.