El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Maldigo el diente que come la simiente.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Manos blancas no ofenden.
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Es puerco de la misma manada.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
La mula y la mujer son malos de conocer.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Al leñador caza, y al cazador leña.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Al acebuche no hay quien le luche.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Gozo que no se comunica, se achica.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Lamiendo culos a la cumbre subieron muchos.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Ni miento ni me arrepiento.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
De buen caldo, buenas sopas.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.