De casa ruin nunca buen aguinaldo.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Mujeres y malas noches matan a los hombres.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Don sin Din, gilipollas en latín.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Agua estantía, renacuajos de día.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
No tientes al diablo que lo veras venir.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Al mal circo le crecen los enanos.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
El vino es la teta del viejo.
Llaga incurable, vida miserable.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
Después de la resaca viene la pleamar.
Donde aprietan, no chorrea.
De padres bocois hijos cubetas.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Írsele a uno el santo al cielo.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.