No hay más araña que la que teje.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Hablar con el corazón en la mano.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
El hombre cuando es celoso se acuesta pero no duerme.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
En pocos miles, pocos cientos.
La Luna de Enero y el amor primero.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Todo tiempo pasado fue mejor.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
El joven puede morir, pero el viejo no puede vivir.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
Detrás de la soga va el caldero.
Necesitado te veas.
En Febrero busca la sombra el perro.
Ningún muerto ha regresado, ni a dar un simple recado.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
Lo malo sin maestro se aprende.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Eso son otros veinte pesos.
Buscáis cinco pies al gato, y no tiene más que cuatro, que cinco son con el rabo.
El que hizo la ley hizo la trampa.
De los vanos temores nacen todos nuestros daños.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
La Luna no es de queso ni se come con melao.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Quien más tiene, más quiere.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
La gente mala se muere de vejez.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Cuando te sople bien el viento, aprovéchalo.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
El amor de lejos, es para los pendejos.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.