El amor es ciego.
Alabanzas y regalos, malos tratos.
Del mal vino, buena borrachera.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Casa sin madre, río sin cauce.
Lengua malvada corta más que espada.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
A mala leña un buen brazado.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Mal se cuece olla que no se remece.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
A cada cañada le llega su añada.
Crea fama y acuéstate a dormir.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Hablar por referencias es casi mentir.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Hija que casas, casa que abrasa.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
La lima, lima a la lima.
El buey solo bien se lame.
Callar y callemos que todos de barro semos.