El camino malo, se pasa rápido.
No te acostumbres a lo que no dure.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Fiar, en Dios y en otro no.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
La cascara guarda el palo.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Más vale bueno que mucho.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Gran calma, señal de agua.
Año tardío, año medio vacío.
Males comunicados, suelen ser remediados.
De descansar, nadie murió jamás.
Conozco al viajero, por las maletas.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
El que se apura, poco dura.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
El lo que se pierde, se aprende.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El dar es honor; el pedir, dolor.
La gotera cava la piedra.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
A otra puerta, que ésta no se abre.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Dar una de cal y otra de arena.
Cada palito tiene su humito.
Como es la mujer, así es la casa.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.