Envidia me tengan y no me compadezcan.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Cuanto más saben los hombres peores son
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Pescar en río revuelto.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
La risa hace buena sangre
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Honra sin provecho la digo pecho.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Reniego de plática que acaban en daca.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Un loco hace ciento.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Deja que el buey mee que descansa.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El que se fue a León perdio su sillón.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Madre pía, daña cría.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.