Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
La ocasión asirla por el guedejón.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
El mejor de todos los hombres es el que le gusta a todas las mujeres.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
De donde vino el asno vendrá la albarda.
A barbas honradas, honras colmadas.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
El que regala, no vende; pero sorprende.
El que no cae, resbala.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
El que tiene lengua a Roma va.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Hasta el más santo tiene su espanto.
El pecado te acusa.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
La nieve en Diciembre es de hierro.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Cada sendero tiene su atolladero.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Estás más perdido que un juey bizco.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien espera, su bien llega.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Por donde pasa moja.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
La comida reposada, y la cena paseada.
Mujer Besada mujer ganada.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.