A buey viejo, no se le saca paso.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
El que rompe viejo, paga nuevo.
Más peligroso que chocolate crudo.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Amor y muerte, nada más fuerte.
A cada lechón le llega su noche buena.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Anda a chinga a otro lado mejor..
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Chancho limpio nunca engorda.
No hay refrán que no sea verdadero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Santo Tomás, una y no más.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
la ropa son alas.
A mucho amor, mucho perdón.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Después de un gustazo, un trancazo.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
A lo hecho, pecho.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
A la ocasión la pintan calva.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
El comedido sale jodido.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
El que la sigue la consigue.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Cuerpo harto, a Dios alaba.