La fe infundada en la autoridad no es fe
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
El día dos de Febrero, cayó la rata en el puchero.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Un día de obra, un mes de escoba.
La lengua es el castigo del cuerpo.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Quien con el viejo burlo, primero rió y luego lloró.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
A braga rota, compañón sano.
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Remienda paño y pasarás año.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Ama como el lobo ama a la oveja
A quien labora, Dios lo mejora.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Toda flor quiere ser fruto.
El hambre es la mejor salsa
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
A la gorra, ni quien le corra.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.