A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Ávila, santos y cantos.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.
La buena obra, ella misma se loa.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Mala noche y parir hija.
Te conozco mascarita
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Palabra de cortesano, humo vano.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Muchos pocos hacen un mucho.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Éramos pocos y parió la abuela.
Donde no hay mata, no hay patata.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
A feria vayas que más valgas.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
A la de tres va la vencida.
La zorra no se anda a grillos.
La barba no hace al filósofo
Un hombre puede lo que sabe
Suerte, y al toro.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Atrás viene quien las endereza.
Alegría y desgracia no son eternas
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.