Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
De puta a puta, taconazo.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Olla quebrada, olla comprada.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Burro amarrado, leña segura.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
La sardina y el huevo a dedo.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
En casa pobre no hay mujer buena.
Amor de niña, agua en cestillla.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Que bailen los que están en la fiesta.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Entre menos burros, más choclo.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Cada cual a lo suyo.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
Domingo sucio, semana puerca.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Cada burro apechuga con su carga.
Si existe, se ve
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Más sabe el diablo por viejo que por diablo.
Burla pesada, en veras acaba.
Consejo tardío, consejo baldío.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
El gorrón tiene que ser sufrido.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Más tiran dos tetas que dos carretas.