La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El que nació para buey desde chiquito berrea.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Sigue los impulsos de tu corazón
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
El que no chilla, no mama.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Más ordinario que un sicario en un burro.
El zorro viejo huele a trampa.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Oir a todos, creer a pocos.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Al erizo, Dios le hizo.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Buey suelto, rey muerto.
Dar de comer al diablo.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Estar como las putas en cuaresma.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Cada cual en su corral.