Pies fríos, corazón caliente.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Cartas cantan.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
A amo ruin, mozo malsín.
Lo estancado se pudre.
Deja que el buey mee que descansa.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
A gran arroyo, pasar postrero.
La confianza da asco
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Puta y fea, poco putea.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Chiquita, pero matona.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
De buen chaparrón, buen remojón.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
Por el humo se sabe donde está el fuego.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Río cruzado, santo olvidado.
Loro viejo no aprende a hablar.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
A saya blanca, ribete negro.