A la mujer y a la suegra, cuerda.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Hablar con lengua de plata.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Antes de criticar, mírate la cola.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
No solo de pan vive el hombre.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Come santos, caga diablos.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
En San Antonio todo puerco es bueno.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Vivir es morir lentamente.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Orejas de burro.
Buena vida, padre y madre olvida.
Decían de Isabel la Católica: "¡Brava hembra, bragas ha que non faldetas!".
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
No hay mayor tontería que reñir.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
La pereza es la madre de todos los vicios.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Alábate, burro, que nadie te alaba.