Más vale una imagen que cien palabras.
El buen caballo de ladridos no hace caso.
En la noche y sobre el muro, todo gato se ve oscuro.
Días y ollas hacen grandes obras.
Con un huerto y un malvar, hay medicinas para un lugar.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
La imagen de la amistad es la verdad
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Todo se pega, menos la hermosura.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
Esposa prudente es don de Dios.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
A ninguno le hiede su mierda sino la ajena.
Amor con celos, causa desvelos.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Comer y rascar todo es empezar.
Dar carne al lobo.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Arroz que no se menea, se quema.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Donde hay confianza, da asco.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Comer sin vino, comer canino.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.