Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Dar el consejo y el vencejo.
No dejar títere con cabeza.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
No hay sustituto para la experiencia.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
A mala lluvia, buen paraguas.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Más vale sudar que estornudar.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Abril, siempre fue vil.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
La nieve presagia una buena cosecha.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Ante la duda, la más madura.
La abundancia da arrogancia.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Los pensamientos no pagan peaje