Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Males comunicados, suelen ser remediados.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Dar el consejo y el vencejo.
Piedra que rueda, no crea moho.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
A mala lluvia, buen paraguas.
No dejar títere con cabeza.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
No hay sustituto para la experiencia.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Más vale sudar que estornudar.
Ante la duda, la más madura.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Abril, siempre fue vil.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Muerte no venga que achaques no tenga.
La abundancia da arrogancia.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Incluso sin poder gatear quieres correr.
La nieve presagia una buena cosecha.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Más claro no canta un gallo.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.