A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El hablar es plata y el callar es oro.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Después de beber cada cual dice su parecer.
La que fue flor, algo le queda de olor.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Perro en barbecho ladra sin provecho.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Intelecto apretado discurre que rabia.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Donde no hay, por demás es el buscar.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Chocolate frío, échalo al río.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Por Santiago y Santa Ana pintan las uvas, y para la Virgen de Agosto ya están maduras.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
Bella por natura, hasta la sepultura.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
La Fortuna es de vidrio; cuando más brilla más frágil es.
Teta de noviciado.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Probando es como se guisa.
Dar la callada por respuesta.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.