Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
A quien has acallado no le hagas llorar.
El ojo es más grande que la barriga.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
De Tosantos a Navidad es invierno de verdad.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Agua que huela, no la bebas.
Deja la h de ayer para hoy.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Bebes vino, no bebas el seso.
Pan candeal no hay otro tal.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Gente de navaja, poco trabaja.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Cada bota huele al vino que tiene.
El hambre aguza el ingenio.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Cada cual tiene su modo de matar pulgas.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Hay que dejar ir al mundo como va
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.