Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Niños y viejos, todos son parejos.
Meter aguja y sacar reja.
Ir por los extremos no es de discretos.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Más vale odiado que olvidado.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
En la boda, quien menos come es la novia.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Risa liviana, cabeza vana.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Donde uno piensa, otro sueña.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
Por un clavo se pierde una herradura.
Todos su cruz llevan, unos a rastras y otros a cuestas.
Un buen día vale por un mal mes
De lo que come el grillo, poquillo.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Al pescado dormilón, se lo traga el tiburón.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Ese baila al son que le toquen.
Oveja que bala, bocado que pierde.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Una obra acabada, otra empezada.
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Asno con hambre, cardos come.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.