Por San Eugenio, la leña en el hogar y las ovejas a encerrar.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
El amor y el reloj locos son.
Hacienda que otro gano poco duró.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
El gato maullador, nunca buen cazador.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
La mejor palabra es la que no se dice.
Cabra coja, mal sestea.
Juntos en las duras y en las maduras.
No hay madre como la de uno mismo.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Cuando la desgracia se asoma a la ventana, los amigos no se acercan a mirar.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
La rata avisada, no muerde carnada.
Camino malo se anda ligero.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Dame rojura y te daré hermosura.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
La medicina cura, la naturaleza sana.
No al moco, sino donde cuelga.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.