Llaga incurable, vida miserable.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Ahogado el niño tapan el pozo.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Dando al diablo el hato y el garabato.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Eso es regar fuera del tiesto.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
La vaca, cuanto más se ordeña, más larga tiene la teta.
Niño con siete niñeras se queda ciego.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Mala es la llaga que con vino no sana.
En el amor solo el principio es divertido
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Cuarenta sabores tiene el cerdo, y todos buenos.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Más vale buen viento que fuerza de remos.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Meterse en la boca del lobo.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Mal ayuna el que mal come.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.