Antes de hablar, pensar.
Te cierran una puerta y te abren diez.
Te paso la pala diego
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Barba remojada, medio afeitada.
Quien sube como palma baja como coco.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El que nace capacho, muere serón.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
El que coge la zorra y la desuella, ha de saber más que ella.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Escarba la graja, mal para su casa.
El burro de San Vicente carga la carga y no la siente.
Aún no asamos y ya pringamos.
A largos días, largos trabajos.
El mundo es de los audaces.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Robles y pinos, todos son primos.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Si vienen los patos, viene la nieve.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Quien aprisa asa, quemado come.
Nada es barato sin una razón.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.