El necio dispara pronto sus dardos.
El diablo está en los detalles.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Matar dos águilas con una sola flecha.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Hechos son amores y no buenas razones.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Tan rápido como un chisme.
Piedra que rueda no hace montón.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Quien duerme no coge liebre.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Buen lector, mal escribano.
Allá va la lengua do duele la muela.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Jugar al abejón con alguien.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Eso es como pedirle peras al olmo.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Quien come aprisa, come mal.
No hay mal que por bien no venga.
Al mal tiempo, buen paraguas.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.