Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Cada cual es rey en su casa.
Amante atrevido, de la amada más querido.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Cual andamos, tal medramos.
Gato enratado no quiere pescado.
La verguenza es último que se piedre.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Gallina en casa rica, siempre pica.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Guarda los pensamientos de la noche para la mañana
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Café cocido, café perdido.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
El haragán es el hermano del mendigo.
Volver a inventar la rueda.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Si las paredes hablaran.
La desgracia de un loco es dar con otro.
A la prima, se le arrima.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Ni moza de mesonero, ni saco de carbonero hay sin agujero.
Puta en ventana, mala mañana.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Un hormiguero puede causar el derrumbamiento de un dique de mil li.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Mal ojo le veo al tuerto.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Donde hay cariño, allí va el niño.
La botica abierta y el boticario en la puerta.
Quien lee y escribe no pide pan.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.