Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
A veces, el flaco derriba al fuerte.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Un clave pequeño abre grandes puertas.
El pájaro no se caga en el nido.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
A tambor mayor, diana no.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Quien hace, aplace.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Casa chica infierno grande.
La buena lectura, alivia la tristura.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
El que come y canta loco se levanta.
Dicen que la educación se mama.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Gallina que cacarea, pierde el huevo.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Es más terco que una mula.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Sin pito y sin flauta.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
El saber no ocupa lugar.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.