De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Escucha el viento... que inspira
Hacer pinitos.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
En casa llena no hay mujer mala.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Día de agua, taberna o fragua.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Casa oscura, candela cuesta.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Actividad cría prosperidad.
Al mal cocinero le estorban hasta las cucharas.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Romero ahíto saca zatico.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Hablar con bestias es para molestias.
Al pino por donde vino.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Año de neblinas, año de harinas.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Dar un cuarto al pregonero.
Canario triste, no come alpiste.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Ave de mal agüero, a mi vera no la quiero.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Al mal año, tarria de seda.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Es agua derramada.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Ramal y bozal, para el animal.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.