Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Agua beba quien vino no tenga.
El que llega tarde, no bebe caldo
Barba bien bañada, medio rapada.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
A caballo que se empaca, dale estaca.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Hay gustos que merecen palos.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Al mal panadero hasta la harina le sale negra.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El frío conoce al encuero.
Quien te aconseja comparte tu deuda
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Mal largo, muerte al cabo.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
El hombre en la plaza, la mujer en la casa.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
El que del campo viene, cenar quiere.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Ara bien y cogerás trigo.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Quien no arde en llamas no inflama
Obra con amores y no con buenas razones.