De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Las prendas de ropa son alas.
Arte para lograr es el dulce hablar.
La bonanza amenaza borrasca
Al miserable y al pobre, la pena doble.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
La buena uva hace buena pasa.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
A roma va, dinero llevará.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
Ama el sol, el que tiene sombra
A consejo ido, consejo venido.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
Los caracoles, por la salsilla se comen.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
La ventura es paño que poco dura.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Estás más perdido que un juey bizco.
Callen barbas y hablen cartas.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
No es quejido, sino que jode.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.