Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Yantar sin vino, convite canino.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Una espina en el ojo.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
La alegría todo mal espanta
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
De los escarmentados nacen los avisados.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
De desgraciados está el mundo lleno.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Un buen día vale por un mal mes
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Dios da, nunca vende.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Lo que siembras cosechas.
La escalera ha de barrerse empezando por arriba.
A capa vieja no dan oreja.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Ir a amarrar el zorro.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Comer sin vino, comer canino.
Buena fama es buena cama.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar