Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Que bailen los que están en la fiesta.
Al perro que come brasas ni que le quemen el chipo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Si en Enero canta el grillo, en Agosto, poco triguillo.
La crianza es buena los trece meses del año
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Pocas palabras son mejor.
Quien más tiene, menos suelta.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Juntos pero no revueltos.
Abril concluido, invierno ido.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
La vida es una sorpresa continua
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Alforjas llenas quitan las penas.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
La viña y el potro, criélos otro.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Ama el sol, el que tiene sombra
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
El hijo borde y la mula cada día se mudan.