Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
La esperanza es lo último que se pierde.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Río cruzado, santo olvidado.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Mejor prevenir que lamentar.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Hijos casados, duelos doblados.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Depende de cómo caigan las cartas
Cántaro roto para tiesto vale.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Una abeja vale más que mil moscas
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Saber de pobre no vale un duro
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Pan para hoy, hambre para mañana.
A perro macho lo capan una sola vez
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Un indio menos, una tortilla mas.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Donde mores no enamores.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
En lo ajeno, reina la desgracia.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Querer matar dos moscas de un golpe
Aire gallego, escoba del cielo.