La gloria del amante es la persona amada.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Del favor nace el ingrato.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Preguntando se llega a Roma.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
El que bien te quiere no te engaña.
Quien más no puede, con su mujer se acuesta.
La lengua no tiene dientes, y más que ellos muerde.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Nadie se muere un minuto antes.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Cuando suena el tiro, ya la bala ha salido.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Habla de la caza y cómprala en la plaza.
Marido rico y necio no tiene precio.
Días y ollas hacen grandes obras.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
La respuesta más rápida es la acción.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Año lluvioso, échate de codo.