Al hombre pobre, la cama se lo come.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
La mala hierba, presto crece.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
A gran calva, gran pedrada.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Dos perros pueden matar a un león.
Es como llevar leña para el monte.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El arroz, el pez y el pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Por San Miguel se cata la miel.
A buena barbechera, mejor sementera.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
La bolsa del miserable, viene el diablo y la abre.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.