Agosto, frío el rostro.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Treinta días trae Noviembre, como Abril, Junio, y Septiembre, de veitiocho no hay más que uno; los demás, de treinta y uno.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Oveja de todos, cómenla lobos.
O errar o quitar el banco.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
Cargos son cargas.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Callado mata conejo.
La cascara guarda el palo.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
El veneno como el perfume vienen siempre en frasco pequeño.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
A barba moza, vergüenza poca.
En enero no te separes del brasero.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Se quedó a vestir santos.
El que quiere subir inventa la escalera.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
No es oro todo lo que reluce.
Agua beba quien vino no tenga.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
En casa del albañil, goteras mil.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Dando y tomando, no cabe engaño.
De día no veo y de noche me espulgo.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
De tal colmena tal enjambre.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Madre es la que cría, no la que pare.
El estreñido muere de cursos.