A comida de olido, pago de sonido.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Boca de miel y manos de hiel.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Todo hombre tiene su manía.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
A quien te da el capón, dale la pierna y el talón.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
De mercader a ladrón, un escalón.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
La fe mueve montañas.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
En Abril, aguas mil.
Predicar en desierto, sermón perdido.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Estos son polvos de aquellos lodos.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.