Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Zun de noche, se sube a un coche
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Para bien morir, bien vivir.
Al que le pique, que se rasque.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
La rata avisada, no muerde carnada.
La leche cocida, tres veces subida.
Buenas razones cautivan los corazones.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Comer arena antes que hacer vileza.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Se llena antes el ojo que el papo.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
No cabíamos en casa y parió la abuela.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
El follo del santo, no hiede tanto.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
El amor como las plantas florece mientras tiene raíces
Mal apaña quien no engaña.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Hijo ajeno, candela en el seno.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Más vale una imagen que cien palabras.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.