A quien le dan pan que no coma.
A falta de reja, culo de oveja.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
Con buen queso y mejor vino, más corto se hace el camino.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
Mucho preito hace mendigo.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A heredad vieja, heredero nuevo.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Tiran más tetas que carretas.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Es más seguro ser temido que ser amado
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
La mala vida acaba en mala muerte.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Dificulto que el chancho chifle.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Buen corazón quebranta mala ventura.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Carga que place, bien se trae.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El agua tiene babosas.
Barco amarrado no gana flete.
De pies a cabeza.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Mujer precavida vale por dos.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Hacer de toda hierba un fardo.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Los amigos se conocen en las ocasiones.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.