Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
El amor habla incluso con los labios cerrados
Bien está el pájaro en su nido.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Nadie arrebañando engorda.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
La lluvia no se queda en el cielo.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Principio quieren las cosas.
Las cosas lo que parecen.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Buey suelto, rey muerto.
La virtud en sí es un premio
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Hay quien las mata callando.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
No te asombres por poca cosa.
Poco mal y bien quejado.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
No se me olvidará mientras me acuerde.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
En almoneda, ten la boca queda.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
La buena lectura, alivia la tristura.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Todas las horas hieren. La última mata.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Cargado de hierro y cargado de miedo.