La oscuridad reina a los pies del faro.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
La suerte es loca y a todos nos toca.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Quien primero viene, primero tiene.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
Mejor solo que mal acompañao.
Quien se quemare, que sople.
Riachuelos pequeños forman grandes rios.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
A casa de tu tía, más no cada día.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Si quieres que te aprecien, muere durante un viaje.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
No es para cualquier chiflar a caballo.
Más vale loco que necio.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
La jodienda no tiene enmienda.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Hay amores que matan.
Adelante con los faroles.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
A la cabeza, el comer endereza.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Nadie arrebañando engorda.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Ninguno se embriaga del vino de casa.