Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
La leña torcida da fuego recto.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
El dolor es antiguo
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
En arca abierta, el justo peca.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
En la curtiembre todos los bueyes son vacas.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Donde aprietan, no chorrea.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
A cada paje, su ropaje.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Por el interés te quiero Andrés.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
El perro flaco todo es pulgas.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
De descansar, nadie murió jamás.
La buena mula en el establo se vende.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Guay del malo y de su día malo.
A casa vieja, portada nueva.
Al saber lo llaman suerte.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.