No olvide su cuna quien haga fortuna.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
La lealtad se paga.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
A cada ollaza su coberteraza.
Los frailes en jubón, hombres son.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Criados, enemigos pagados.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Gente de montaña, gente de maña.
Loro viejo no da la pata.
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Una carreta vacía hace ruidos.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Pescar en río revuelto.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Hay que amarrar el tamal.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.