Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Irse con la música a otra parte.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Olvidar una deuda no la paga.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
La lengua queda y los ojos listos.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Ahora adulador, mañana traidor.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Reza, pero no dejes de remar.
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
A consejo malo, campana de palo.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Donde dije digo, digo Diego.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Bendita la casa que a viejos sabe.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Corrido va el abad por el cañaveral.
A fin de año, remienda tu paño.
Empieza la tarea y luego termínala.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Bala que zumba, no mata.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Quien no tiene quiere más.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Junta de lobos, muerte de ovejas.