Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Entendido y anotado.
Quien no sabe, no vale nada.
Los pensamientos no tienen fronteras
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
A quien presta nada le resta.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
El ojo quiere su parte
Rey determinado no ha menester consejo.
Las espinacas son la escoba del estómago.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Quien desprecia, comprar quiere.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Lo que haces, encuentras.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Tras el vicio viene el lamento.
A buena confesión, mala penitencia.
Desee bien, sea bueno.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Hasta ajustar, regatear.
Quien destaja no baraja.