Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Dejar al gato con el pescado.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Tirar la casa por la ventana.
El abad canta donde yanta.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
El vuelco del carro delantero puede servir de aviso al que va detrás.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Abril concluido, invierno ido.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
El agua fría es de abajo hacia arriba.
Las arrugas son la tumba del amor
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
El hombre casado, ni frito ni asado.
A ruin, ruin y medio.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Gallo viejo con el ala mata.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Antes de que acabes, no te alabes.
Decir, me pesó; callar, no.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.