Razonar para reñir, es cosa de reír.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Hay más refranes que panes.
Siempre hay un roto para un descosido.
Donde comen dos comen tres.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Llamar al gato, gato.
Dios castiga sin palo ni piedra
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Favor con favor se paga
Panza llena, quita pena.
Mira antes de saltar.
De vaca vieja, novilla brava.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ahora que tenemos tiempo, cuéntame un cuento.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Ponga agua en su vino.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
A los tontos no les dura el dinero.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
A su tiempo maduran las brevas.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
El viejo que se cura, cien años dura.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Por la hebra y por el hilo, se sava el ovillo.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Mojarse el potito.
Quien roba una vez, roba diez.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Quien calla otorga
Hecha la ley, hecha la trampa.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Se te cayó e cassette
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
De refrán y afán pocos se librarán.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Hablando la gente se entiende.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Abre la boca que te va la sopa.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.